Haber tenido su acompañamiento fue, sin duda, una de las mejores decisiones que tomé. Desde el inicio me hizo sentir en un espacio seguro, donde podía hablar sin miedo a ser juzgada. No solo me escuchaba, sino que sabía exactamente qué decir y qué preguntar para ayudarme a entenderme mejor, fue un apoyo muy significativo en un momento crucial en mi vida. Gracias a su orientación logré ver muchas cosas con más claridad y aprender a manejar situaciones que antes me sobrepasaban. Me quedo con un profundo agradecimiento por su empatía, su calidez y su profesionalismo. La recomendaría una y otra vez.
Paciente